jueves, 10 de marzo de 2011

Perdidos: posibilidades de una isla

Esta entrada corresponde a una serie de resúmenes de los apuntes tomados en las clases impartidas por Jordi Costa en el Curso de Introducción a la Nueva Ficción Televisiva. Hay una introducción aquí, pero el resumen es: las ideas son de Jordi, los errores son míos.


PERDIDOS: POSIBILIDADES DE UNA ISLA

En el primer episodio de “El prisionero”, serie creada e interpretada en 1967-68 por Patrick McGoohan, un espía (que podría ser el mismo que el actor encarnaba en su serie anterior “Danger Man”) renuncia a su trabajo y es inmediatamente recluido en una misteriosa comunidad (“el pueblo” o "la villa") donde en medio de una atmósfera kafkiana sus captores intentan averiguar los motivos de su defección. No es difícil encontrar en “Perdidos” (2004-2010) ecos de “El prisionero”: personajes que buscan el sentido de su presencia en un entorno que a veces parece situarse fuera de las leyes de la naturaleza, y en el que están rodeados por otros personajes en cuya sinceridad no pueden confiar. No son, por supuesto, las únicas referencias que encontramos en la serie, que hace de la apropiación de materiales ajenos una de sus señas de identidad.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Curso de nueva ficción televisiva

Ya he comentado alguna vez que durante 12 sábados he sido alumno del Curso de Introducción a la Nueva Ficción Televisiva impartido por Jordi Costa en la Escuela de Escritores de Madrid. Ahora que ha terminado puedo asegurar sin reticencias que ha sido una experiencia positiva (aunque cansada: levantarse a las cinco y media de la mañana, cuatro horas de autobús de ida y cuatro de vuelta se cobraban su precio). Con el conocimiento de Jordi, he decidido hacer un resumen de mis notas y colgarlo aquí.

Estas notas no pretenden reflejar de manera detallada las clases: son simplemente una forma de agrupar y comentar mis apuntes y su utilidad es más personal que otra cosa. Otra visión del curso, más detallada y útil (¡con Youtubes!), está apareciendo en el blog de Inma, también alumna del curso. Aplican las advertencias obvias: las ideas que aparecen en estas entradas no se me han ocurrido a mí, sino que proceden de Jordi y sus fuentes; sin embargo, él no es en absoluto responsable de mis errores de interpretación y de expresión, y mucho menos de las apostillas que añadiré por mi cuenta y riesgo.

El curso se estructuró en cuatro grupos de tres sesiones. Cada grupo de clases se dedicó a una serie escogida por su especial interés. En las clases se analizaba la historia y las características particulares de cada una de las series, se señalaban antecedentes e influencias previas, se discutían posibles sucesores. En la última sesión se prestaba atención particular a un episodio destacado. La riqueza de posibilidades de las series escogidas hubiera permitido sin problemas una o dos sesiones más dedicadas a cada una de ellas, y se me ocurren otras series sobre las que me hubiera gustado escuchar lo que Jordi tuviera que decir, pero el valor del curso no estaba en agotar sus temas sino en abrir puertas para futuras exploraciones. En ese sentido, tengo mucho trabajo por delante.

1. Noviembre de 2010: Perdidos
2. Diciembre de 2010: The Wire
3. Enero de 2011: The Office
4. Febrero de 2011: Los Soprano

viernes, 25 de febrero de 2011

Chris Morris

Carlos Escolano ha tenido la amabilidad de difundir un texto mío a través de su blog. Se trata de una introducción a la personalidad y obra de Chris Morris, con la excusa del próximo estreno de su primera película, "Four Lions". El texto es largo y me temo que un poco pesado de leer, así que lo resumo en dos frases: "Chris Morris es un genio", y "Hay que ir a ver Four Lions". 
En cualquier caso, y dada la función de repositorio de este blog, lo dejo también aquí, con algunas ligeras correcciones, y también en scribd.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Túnez, Egipto

A veces alguien dice las cosas que uno piensa mucho mejor de lo que uno sería capaz de decirlas. Simplemente cito y traduzco, del blog de Ken McLeod, que por cierto tiene uno de los mejores nombres de la blogosfera: Los primeros días de una nación mejor.

En los últimos treinta años la humanidad ha existido únicamente como una especie animal. La ciencia adecuada para su estudio ha sido la zoología. De hecho, se han realizado grandes avances en ese terreno, especialmente a través del estudio del genoma. Pero la humanidad como animal político y racional murió en 1979, y fue al infierno. Allí hizo lo que hacen los condenados: atormentarse a sí misma y a otros. El instrumento de tortura ha sido la identidad. Si no vemos nuestras luchas parciales como parte de un proyecto general de emancipación humana, nos volvemos los unos contra los otros y peleamos por las migajas.

La semana pasada en la plaza de Tahrir miles de personas se pusieron de pie frente a una turba contrarevolucionaria y lucharon contra ella, metro a metro durante un largo día y una larga noche, con palos y piedras. En esas pocas horas demostraron en la práctica que la conciencia de los seres humanos puede cambiar la historia. Devolvieron al sujeto humano y la emancipación humana a la política. Ocurra lo que ocurra en el futuro próximo en Egipto, esta conciencia no desaparecerá. Todos podemos volver a ser humanos. Eso no significa que vayamos a amarnos los unos a los otros. Significa que podemos luchar unos contra otros por buenas razones.

Como alguien dijo en Twitter: "Ayer, todos fuimos tunecinos. Hoy todos somos egipcios. Mañana, todos seremos libres."

jueves, 30 de diciembre de 2010

Fin de año

Un año tirando a horrible en lo personal, lo político, lo social... y lo peor es que parece que vendrán otros que harán bueno a este. Pero, como siempre, ha habido libros, canciones, películas, comics y series de televisión para ir capeando el temporal.
Me había propuesto (la propuesta sigue en pie) acometer lecturas ambiciosas (leáse gordas). Este año han caído "Vida y destino" de Vasili Grossman y sobre todo, "2066" de Roberto Bolaño.
No ha sido un año muy brillante para mi lectura de comics. Lo que más he disfrutado procede del mainstream y aledaños: el final de "Planetary", la continuación de "Los muertos vivientes", un par de tomos de "Criminal". En manga, ha terminado "Pluto" y he descubierto a Shigeru Mizuki, que a buen seguro va a darme muchas satisfacciones en el futuro. Y en el Salón del Comic de Zaragoza el gran Gallardo me hizo un dibujito que prometo escanear y colgar por aquí.
Como de costumbre, siguen saliendo discos nuevos interesantes, la mayoría de los cuales me pasan por encima sin que me de cuenta debido a que ya no sigo la actualidad. Aun así, y reconociendo que no soy nada original, puedo recomendar lo nuevo de Arcade Fire, Deerhunter, Tame Impala, Broken Bells y seguro que me dejo muchísimas cosas que valen la pena. La canción del año ha sido "Fuck you" de Cee Lo Green. Eso sí, para mí el disco del año ha sido "The Promise", las canciones inéditas de Bruce Springsteen procedentes de las sesiones de "Darkness on the Edge of Town". Es mi época de Springsteen favorita y ya conocía los temas en ediciones piratas, pero ha sido un gustazo escucharlas en buenas condiciones.
Mi visionado de series de televisión ha estado marcado por el final de "Perdidos" (sentimientos ambivalentes), las cinco temporadas de "The Wire" (tan buenas como decían) y el curso sobre Nueva Ficción Televisiva en el que todavía ando metido. Además: "Community" está superando sus propios techos en su segunda temporada, y estoy, de manera un poco sorprendente, ansioso porque empiecen los nuevos episodios de "Parks and Recreation". Pero por encima de todo, este ha sido el año en que he descubierto al gran Chris Morris, sin el que me cuesta creer que hubiera vivido hasta ahora.
En cuanto a cine, me he esforzado en ir a las salas un poco más que el año pasado aprovechado que en Zaragoza los cines Aragonia de vez en cuando se descolgaban con alguna película en VO. No soy nada original y voy a destacar "La red social", "Toy Story 3" y la consagración de Apichatpong Weerasethakul (tenía ganas de escribir su nombre, ahora que por fin me lo he aprendido).
Al menos en estos temas puedo ser optimista y estoy seguro de que el 2011 va a seguir habiendo muchas cosas de las que disfrutar.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Dos novelas cinéfilas

He leído casi seguidas dos novelas que exigen (o al menos agradecen) al lector un conocimiento algo más que elemental de la historia del cine.

martes, 23 de noviembre de 2010

Motivos para estar irritado. Parte 1.

Ya me molestaba cuando se lo veía a Iñaki Gabilondo. En su informativo para la Cuatro de vez en cuando entrevistaba personalmente a un prócer. En mitad de alguna respuesta, había un corte y la cámara pasaba de enfocar al entrevistado a centrarse en el entrevistador escuchando la respuesta con gesto atento y reflexivo, quizás asintiendo levemente con la cabeza. Era un plano que no aportaba nada a lo que ostensiblemente era el objeto de interés, es decir, lo que el entrevistado tuviera que decir sobre el tópico en cuestión. Lo que nos comunicaba es que el entrevistador era también (si no más) un protagonista de la escena, y de que se trataba de un intelectual del mismo calibre que el entrevistado, capaz de mantener un diálogo de igual a igual en el que sus reacciones eran tan dignas de atención como las recíprocas. Ni que decir tiene que aquello me parecía un signo de un narcisismo atroz, apenas justificable en un periodista estrella de larga trayectoria, y reconocido prestigio y bla, bla, bla, pero bueno, era un toque personal en algo que se entendía como un informativo “de autor”.

Hete aquí que ahora todas, o la mayoría, o por lo menos demasiadas (no soy un estudioso de los informativos) las entrevistas que aparecen en los telediarios incluyen el contraplano del entrevistador escuchando con gesto serio y aparentemente comprensivo. No se trata de periodistas estrella, sino del último becario contratado; no están hablando con un Premio Nobel, sino con un ama de casa sobre el impacto en su cesta de la compra del precio del centollo o un propietario de bar al que se le ha inundado el local en las últimas tormentas. Parece más bien un apartado del libro de estilo de las cadenas, o algo que les enseñan a los licenciados de periodismo en la Universidad. ¿Qué está pasando aquí? ¿A nadie le parece raro? ¿Qué se pretende transmitir? ¿Una cara humana del periodismo?